Eventos con Tipis

Quién no ha soñado con tener una preciosa casa de madera y un maravilloso jardín verde… o esa casita en el árbol. La verdad es que esto en la sociedad actual es cada vez más complicado, sobre todo porque vivimos en ciudades, pueblos cada vez más urbanitas y esto es un privilegio del que solo pueden disfrutar unos pocos afortunados. Pero y si pudieramos disfrutar de esta experiencia y encima lo hicieramos acompañados por amigos y en nuestra propia casa? incluso en nuestro propio salón, buhardilla, habitación…

Compartir una noche con amigos, con linternas, luces de colores, y tiendas de campaña dentro de tu casa. Puedes celebrar cumpleaños, fiestas, eventos… pasar una noche en una fiesta con tus amigos o bien todo un día jugando en un jardín con unos tipis donde reunirte, esconderte y contar mil confidencias.

Monta algo bonito, divertido, DIFERENTE, una experiencia inolvidable, mágica, dónde tu pequeño/a se sientan transportados a un safari o a un bosque encantado por hadas. Haz emocionante la experiencia de dormir fuera de casa, envía invitaciones virtuales personalizadas, prepara a cada uno/a de los invitados/as su cama, su bandeja, su nombre..

Además puedes completar la experiencia con chuches, cena, desayuno y merienda. También tienes talleres de cuentos, botes de la calma, algún experimento…

Y que pasa si lo que celebras es una boda o una comunión? o algún otro evento grande, como unas bodas de plata o similiares? pues muy fácil, montas un rincón pensado para los niños, para que jueguen  e incluso llegado el momento puedan descansar sin ningún problema.

Desde Nohaydosintres, nos encargamos de todo, de que no falte un detalle y tú puedas disfrutar viendo felices a tus hijos y a sus amigos. Viviendo una experiencia diferente, pero sin salir de casa, montando la pijamada más guay, la que hubieras deseado hacer cuando eras pequeño/a. Y ahora lo tienes al alcance de un clic.

Hoy vamos a montar la fiesta de Alba en Madrid. Ya os contaremos como ha ido.

DEBERES SIN SUFRIR

Los deberes es un tema, que tanto para detractores como para sus seguidores (no vamos a llamarles amantes, que suena fatal), está a la orden del día. Y a pesar de que entidades internacionales como la OMS, reconocen que cada vez existen más casos de estrés infantil relacionado con el tema de las tareas extraescolares, sigue siendo una realidad latente. En España, aunque cada vez hay más cambios, siguen manteniendo la cultura de los deberes como algo necesario, importante y muy valioso.

Yo recuerdo no tener ningún problema cuando tenía que hacer deberes, excepto en 5º de EGB donde la carga de los mismos, me ocupaba prácticamente toda la tarde. La profesora pensaba que si estabamos ocupados haciendo eso, no nos distraeríamos de nuestras obligación.

Pero esto está llegando al punto, en el que los niños son obligados a hacer una cantidad tan abrumadora de deberes, que no tienen tiempo para nada más. Cenan, se duchan y hacen deberes. Y dónde está su tiempo para jugar, para divertirse, para pasarlo bien…

Existe una petición recogida en la Plataforma Change.org que denuncia esta carda de tareas que sufren en España los niños. Según esta plataforma, “no existe justificación para que un niño dedique tantas horas de su tiempo tras la jornada escolar a realizar tareas, muchas veces de forma mecánica, y que difícilmente fomentan competencias”.

También desde Ceampa,  la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos,  afirman que no existe una relación entre el volumen de trabajo y los resultados académicos. Que más deberes no van a implicar mejores resultados.  El informe PISA, dice que los alumnos que hacen los deberes sacan mejores notas, que no los que no lo realizan, pero el hecho de tener un mayor número de tareas, no implica mayor rendimiento académico.

Desde algunos colectivos y asociaciones, como la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos, se defiende que el exceso de deberes supone una falta de tiempo para otras actividades necesarias durante la infancia, como jugar con amigos (habilidades y relaciones sociales) o practicar algún deporte (diversión y hábito saludable).

Teniendo tantas tareas, repitiendo lo que hacen en el colegio, que además es aburrido, tedioso y nada motivador, acaban logrando el objetivo contrario al requerido, y es que el niño pierda el interés en aprender, que a fin de cuentas es el objetivo final de ir al colegio, además en muchos casos solo acrecentará un impulso hacía el fracaso escolar. El niño no está motivado, no está emocionado, está perdido, aburrido y falto de interés.

Pero si tú no quieres que los deberes se conviertan en un sufrimiento para toda la familia, no quieres que tú hijo pierda el interés por aprender, quieres que tus hijos sigan emocionados y motivados cuando adquieren nuevos conocimientos y además no quieres trasmitirles todo tu malestar relacionado con el tema de hacer tareas cada vez que vuelvan a casa. Si en definitiva quieres tener unas tardes tranquilas, aprendiendo en familia pero jugando, y que las horas se conviertan en tiempo de calidad con tus hijos en lugar de un sufrimiento continúo, TIENES QUE DARLE LA VUELTA al tema DEBERES.

En el Taller DEBERES SIN SUFRIR vamos a conseguir:

  1. Que las tardes cambien de ser un sufrimiento, a pasar tiempo de calidad de con tu familia.
  2. Que consigas organizar la tarde, los deberes y al resto de la familia. Y además enseñarás a tus hijos cómo lo pueden ir haciendo ellos.
  3. Que el momento de los deberes sea un momento esperado por todos.
  4. Que la zona de estudio se transporte a cualquier habitación, cocina, baño, al jardín, al supermercado, al parque… vamos a crear laboratorios improvisados
  5. Que tu hijo sienta emoción por aprender
  6. Vamos a ayudarlos a “negociar” o hablar con los profesores y el colegio para poder realizar este cambio de deberes.
  7. Vamos a aprender a relativizar un poco las cosas y a priorizar.
  8. Vamos a acompañar a nuestros hijos en este proceso, que sienta que no está solo.
  9. Vamos a conseguir HACER DEBERES SIN SUFRIR
  10. Vamos a DIVERTIRNOS Y APRENDER JUGANDO, ya que les robamos tantas horas de juego, convirtamos los deberes en lúdicos.

 

Este taller se impartirá ONLINE el jueves 11 de octubre a las 22.00 horas (Madrid) y podrá verse offline también, además si accedes a él antes del 30 de septiembre te beneficiarás de una oferta de lanzamiento, y podrá ser tuyo solo por 37€ y si eres familia numerosa tienes un 10% adicional.  https://rebecarojo.thrivecart.com/untitled-product-2/

Y estará a vuestra disposición siempre que lo necesitéis.

TALLER SENSORIAL CLASE DE HUGO

La semana pasada fuimos a clase del mediano, Hugo, unas cuantas mamás, como ya hiciéramos cuando el mayor estaba en tres años y dieron el cuerpo humano. Esta vez hemos llevado al cole un muñeco de madera y fieltro que hicieron Ana y Nuria, llevamos Radiografías para ver en la Mesa de Luz, partes del cuerpo recortadas y algunas telas.

El taller lo repartimos en 5 estaciones, que se relacionaban con los 5 sentidos y nos repartimos el trabajo en dos mamás por estación. A mí, esta vez me tocó la estación del oído, con Elisenda, la mami de Martina, en nuestra estación teníamos diferentes instrumentos musicales, una sonaja, claves, un minipalo de lluvia, un palo de rascar (los instrumentos de madera eran de Ikea), una caja de música (esta era de imaginarium) https://www.imaginarium.es/cajita-de-musica-para-ninos-tin-music-box-63125.htm, y unas botellas pintadas, estaban dobles, había dos con agua, dos con piedras y dos con arena, escuchaban las botellas, las movían y las relacionaban las que sonaban igual, luego les regalábamos a cada uno una pulsera con cascabeles, y cuando terminaban esto, podían jugar con el árbol musical que es un recurso estupendo.https://www.amazon.es/gp/product/B00OHLHOE8/ref=ox_sc_act_title_1?smid=AHFDYOYBHF2C7&psc=1

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Luego estaba la estación de la vista, donde dos mamás prepararon unos plásticos con pintura dentro y los sellaron, donde nos niños experimentaban la mezcla de colores sin mancharse, y hacían un cuadro curioso. También tenían una especie de caja con papel de celofán y algo dentro, que sinceramente desconozco lo que era, y luego regalaron unas botellas de la calma. Luego la profesora preparó para esta estación, algo súper bonito, con los IPad, y unas pirámides de plástico hizo unos hologramas, además lo amenizó todo con música de meditación y fue realmente bonito.

video taller sensoriañ

Luego estaba la estación del Olfato, donde habían unos preciosos palilleros rellenos con diferentes aromas, colonia, vinagre, café, y además plantas olorosas como lavanda, romero y menta.

Luego tocaba el sensorial, donde hicieron un tablero con Elmer, el elefante multicolor, chulísimo, se compraron unos números que eran de cerámica, y tenían el número, que podía pasarse el dedo por encima y abajo escrito en braile. Y además la caja misteriosa, que cuando metían la mano debían adivinar que objetos tenían dentro.

En la siguiente estación teníamos el gusto, donde podían probar diferentes sabores, había: azúcar, sal, limón, chuches y tónica.

¡¿ Y QUÉ, SI NO SOMOS MADRES?!

No os asustéis, que no he regalado a mis tres polluelos, pero esta semana tenemos ESTRELLA INVITADA, mi gran amiga de la infancia MARIOLA MENA, mi compi de Latín, griego, mi compañera en las noches de fiesta y en las mañanas de playa, donde nos tostábamos al sol, para convertirnos en las reinas de la noche (o eso pensábamos que iba a pasar) que de vez en cuando teníamos novios amigos, o amigos novios, y es que aunque yo adore a mis hijos, no todos mis amigos tienen porque pensar igual que yo, a veces hay otras opciones, otros puntos de vista, todos respetables, siempre que no sean ofensivos o dañinos, y aunque yo creo que ella sería una genial madre, ella piensa que con sus hijos perrunos tiene más que suficiente, así que no me enrollo más y os dejo con su magnifica escritura, y otro punto de vista. Os dejo también los enlaces a sus blogs, que aunque hace tiempo que no mueve, son geniales, como ella.

http://marioleando.wordpress.com

http://sinperrosenlalengua.marioleando.es

¡¿ Y QUÉ, SI NO SOMOS MADRES?!

Hola. Aquí Mariola. Y, no, no quiero ser madre. Al menos de momento. Porque sí, porque aunque hablemos poco y se nos escuche menos somos muchas las mujeres que a temprana o avanzada edad, ¡eso qué más da!, tomamos la decisión de no dejar rastro de nosotras antes de que nos llegue la hora de mudarnos al otro barrio al que tarde o temprano acabamos trasladándonos tod@s y cada un@ de nosotr@s por mucho que nos empeñemos en no querer hacerlo porque estemos muy bien donde ahora estamos. Y es que la eternidad no existe pero la libertad sí y en lo poco o mucho que vayamos a estar en este mundo tenemos el derecho (y la obligación) de decidir si queremos perpetuar nuestra especie en el planeta o si, por el contrario, preferimos ceder el protagonismo a otras personas para que sean ellas las que se compliquen la existencia en el arduo, abrupto y arriscado camino que lleva a conseguir este difícil cometido para el que no tod@s estamos preparad@s. Será que somos más conformistas y transigentes o, dicho de otra manera, más gandulas y zánganas porque preferimos una vida relativamente fácil sin más preocupaciones ni complicaciones que no sean las nuestras propias. Ésas como las de quedarnos dormidas por la mañana y llegar tarde al trabajo, quemar la comida mientras cocinamos y no tener nada más en la nevera, morir de hipotermia en la ducha después de quedarnos sin butano en la bombona, descubrirnos un grano de pus en la mismísima punta de la nariz, no poder pagar las facturas y llegar a duras penas a fin de mes e, ¡importante!, sobrevivir a las resacas de los fines de semana que por supuesto ya no son lo que eran ni volverán a serlo muy a nuestro pesar. Será que lo que somos es egoístas porque no tenemos ni la más mínima intención de privarnos de nada que podamos permitirnos para que sean otr@s l@s que disfruten por nosotras. Que queremos barra libre de cubatas los viernes y los sábados, un paquete de tabaco a la semana, esas cervezas de los domingos con amig@s al sol de una terraza, un buen fondo de armario aunque no sea de ropa de marca, comidas y cenas fuera de casa con mantel de tela y vino servido en copa y escapadas de fin de semana y, si se puede, viajes de esos en los que se necesita pasaporte, se atraviesan fronteras y se sufre de jet-lag. Caprichos los llaman. A veces sólo es miedo a lo desconocido y a no ser lo suficientemente valientes como para descubrirlo, otras es simple incertidumbre por no saber a ciencia cierta si seremos buenas madres para nues@s hj@s, otras muchas es pura inseguridad ante nuestra capacidad para proporcionarles una educación con la que se conviertan en personas de las que mañana nos sintamos orgullosas y satisfechas y otras tantas únicamente desconfianza en que podamos cambiar suficientemente el presente para que puedan vivir dignamente en un futuro. Y a veces es todo, que no es poco sino más bien mucho. Pero lo que de verdad pasa es que algunas mujeres no hemos recibido la llamada de la maternidad ni hemos sentido el despertar del reloj biológico porque nuestro móvil tiene las llamadas entrantes restringidas y para colmo de males nuestra alarma no suena sino que hiberna así que… ¡está la cosa como para despertarse y mucho menos para plantearse ser madre! ¿Y qué, si no somos madres? A todas las madres. Especialmente a Rebe, amiga y madre. Madraza. ¡GRACIAS!

TALLERES ESCOLARES: LA CAJA DE LA VIDA, DINOSAURIOS Y YOGA

Siempre que podemos, acudimos al cole de nuestros pequeños y participamos en algo, el primer trimestre, la clase de Luca,  5 años, trabajaron LA CAJA DE LA VIDA, y los padres podíamos participar, además de aportando objetos, recuerdos y contando historias a nuestros hijos, acudiendo al colegio a hacer nuestra propia caja de la vida. Pues bien, nosotros hicimos una preciosa caja de madera que pintamos en casa, y después regalamos al colegio y ayudamos a hacerla un poquito más suya. Nuestra caja estaba decorada con algo muy simbólico como es el árbol de la vida, luego en los laterales escribimos palabras importantes como FAMILIA y AMOR, y dibujamos un SOL, una LUNA y una ESTRELLA, y decidimos hacer la caja mi marido y yo juntos, contamos una historia de un niño y una niña que crecen, se conocen, se enamoran y forman una familia, y cómo los tres elementos, SOL, LUNA y ESTRELLA se reflejaba en cada uno de nuestros hijos. Fue algo precioso y muy emotivo. Luego hicimos una transfer dentro con todas las fotos de los niños y la profesora, que simbolizaba la familia que forman ellos en el colegio.

Este trimestre el tema eran los DINOSAURIOS, mi hijo es un experto en este tema y poco podíamos hacer, pero a él le hacía mucha ilusión que fuéramos, así que hicimos un MAPA MENTAL, un TABLERO DE CURIOSIDADES, llevamos unos cuantos dinosaurios, DADOS de contar historia los  STORY CUBES, podéis encontrarlos en DIDECO, estos eran en concreto de la prehistoria y además son muy económicos, no llegan a 5€ y si además sois familia numerosa o profesores tenéis descuentos en toda la tienda,  https://www.dideco.es/producto/dados-para-contar-prehistoria-story-cubes 

Los niños sabían muchas cosas de los dinosaurios, porque además es un tema que les apasiona. Mi hijo es tan friki que tiene ropa, todas las pelis de Parque Jurásico, y además como apoyo a este proyecto que nosotros hicimos en verano (y aún tenemos un lapbook por terminar) hicimos una visita a varios museos y a DINÓPOLIS http://www.dinopolis.com

Cuando terminamos de contar y de que ellos nos contasen todo lo que sabían, sacamos los dados, y empezamos a contar una historia con ellos, lo grabamos y luego nos hicieron unos dibujos con los que estamos haciendo un cuento para llevarles a clase. Como siempre una experiencia maravillosa.

Con Hugo, que es el mediano y el de 3 años, no hemos hecho nada aún, si que han ido algunos padres, pero a nosotros nos parecía importante dejar un poco de espacio a los niños y a los profesores para que se adaptaran, tampoco hay prisa. Este trimestre tenían como proyecto EL CUERPO HUMANO y como a Hugo le gusta mucho el YOGA por que en su guardería lo practicaba, pues quiso que fuéramos a clase. Compramos un libro que nos recomendó mi profe de Yoga, Elisa, que es una crack y con la que en cuanto tenga tiempo necesito volver. El libro se llama RESPIRA http://amzn.to/2C4qUxR  y además llevamos este juego de Dideco que se llama Yoga Spinner y les ayuda a aprender muchas posturas jugando https://www.dideco.es/producto/yoga-spinner/ 

Debo recocer que me flipó ver como niños de tres años, 25 para ser concretos (bueno, faltaban dos o tres) estaban tranquilos, intentando realizar los ejercicios, guardando su turno, haciendo las respiraciones… y demostrar una vez más, que sí se puede, si se quiere se puede. Hay que motivar a los peques.

Empezamos el taller hablando sobre cómo es nuestra respiración, qué órganos trabajan en ella, y luego empezamos a hacer diferentes respiraciones, con diferentes partes del cuerpo, basándonos en el libro, después de hacer varias, pasamos al juego, donde cada uno tira una ruleta y le sale un color y hay que coger una carta y realizar la postura que te ha tocado. Han ido haciéndolo uno a uno, y a veces tocaba la tarjeta: ELIGE UN AMIGO, y ahí se lo pasaban bomba porque siempre eran posturas entre dos, y les encanta este tipo de interactuación. Para el final teníamos preparada una meditación, pero se ha hecho tarde y los niños ya empezaban a estar cansados, así que nos han prometido que van a practicar y nos han invitado a volver a final de curso para ver cómo han ido avanzando.

Es genial poder formar parte activa de la vida de tus hijos en todos los ámbitos, poder ayudarles a crecer como personas, enseñarles a compartir, a disfrutar en familia, a demostrarles lo bonito y divertido que es hacer algo para los demás, para que lo disfrutaran con sus amigos y su familia. Y yo agradezco al colegio y a los profes que nos dejen participar y ser parte activa en la formación de nuestros hijos.

¿Por qué consideramos inferiores a los niños?

Cuando te paras un momento y miras a tu alrededor, te sorprendes de ver cosas en las que nunca te habías fijado.  Situaciones y personas de las que podemos aprender muchas cosas, unas serán buenas y querrás imitar o adaptar a ti, por que te aportan, te suman, en cambio otras cosas las aprenderás, pero para no hacerlas. Pues bien, algo que está muy extendido hoy en día, y que no es algo nuevo, tanto que está completamente normalizado en nuestra sociedad, es tratar como seres inferiores y que carecen de cualquier respeto a los niños. Nuestros hijos sufren estas minusvaloraciones en todos los ámbitos: en los colegios, en casa, en la calle, en los restaurantes, que sí que sí, voy a poneros ejemplos para que veáis de lo que estoy hablando.

Por ejemplo, en el colegio, cuando un profesor hace callar a un niño porque piensa que por ser el adulto y además profesor, es mejor y sabe más que el niño, comparando a los niños, dirigiéndoles completamente los trabajos, no dándoles opciones de cómo hacer las cosas, a mi en un curso, no se me ocurriría decirle a un adulto, debes coger el folio, dibujar una casa así y así, y pintarla de verde, rojo y azul,  y si lo hiciera sería por algún motivo, con algún propósito y se lo explicaría. Pero en el caso de los niños no es así, no se les dan explicaciones, no se argumenta para que sirve (muchas veces porque no sirve para nada la tontería que les están obligando a hacer), ¿ de verdad es tan importante pintar un dibujo? a muchos niños no les gusta pintar, igual que a otros no les gusta leer, o escribir o sumar, pero lo que no es normal es que les infravaloremos, porque no son menos que nosotros, solo por ser más pequeños.

En casa, aquí está normalizado hasta tal punto, que incluso cuando les hacemos las cosas «para ayudarlos» estamos tratándoles como a seres inferiores, nosotros lo hacemos muy bien y muy rápido, y claro, en esta vida, el tiempo es oro, pero igual si nos paramos un minuto y pensamos que en lugar de un minuto van a ser diez, tampoco es tan grave, ya adelantaremos esos diez minutos en otra cosa (o no), pero claro si el adulto lo hace: mejor, más rápido, más limpio y más ordenado… pues mejor que lo haga el adulto ¿no?.

En la calle, esta es de la que me molesta especialmente, cuando se acerca una persona mayor,  con toda su buena intención a decirle a tu hijo, dale la mano a tu mamá que te vas a perder y un hombre te va a raptar, y te va a pillar un coche, y una serie de catastróficas desdichas más. Cuando yo no veo que nadie le diga a ella por dónde tiene que ir o qué hacer, quizá si la gente se metiera menos, sería más fácil. Tampoco me gusta el típico que se mete en la conversación que tengas con tu hijo para decirle al niño OBEDECE A TU MADRE, ELLA ES MAYOR Y TIENE LA RAZÓN Y ADEMÁS SI NO LE HACES CASO TE VA A CASTIGAR!!!!, olé y se quedan tan anchos, OBEDECE, no cuestiones y no te plantees nada, tu madre es mayor y tiene razón, ¿por qué? por que sí, lo digo yo y punto. En serio, ¿eso es lo que queremos enseñar  a nuestros hijos?, pues yo quiero que mi hijo me pregunte por qué no puede ir solo por la calle, o no puede tirar cosas, o si puede hacer algunas cosas. Ellos saben que los límites suelen estar relacionados con el peligro, luego mucha gente me dice, es que vosotros no tenéis problema, porque los niños son muy tranquilos, ¿de verdad?, no, no se trata de eso, mis hijos son muy movidos, pero no les amenazamos, no les imponemos castigos, e intentamos averiguar que hay detrás de ese comportamiento fuera de lo normal.

En los restaurantes, aquí tenemos una anécdota bastante escalofriante. Un camarero que no nos conocía de nada, antes casi de sentarnos ya estaba diciéndoles a mis hijos que tenían que portarse bien, hacer caso a papá y mamá y comérselo todo. Mis hijos comen muy bien, mucho y de todo, no necesitan ningún tipo de aliciente, la verdad. Bueno cuando vino, sin preguntar, les quitó directamente los cuchillos, unos cuchillos redondos, normales y corrientes, le dije amablemente, que muchas gracias pero que se los dejara, y me contestó que no, que los niños podrían hacerse daño, los niños tendrían 4 y 2 años, no pasaba nada porque tuvieran los cuchillos, aunque no los fueran a usar, ya estábamos sus padres para vigilar cualquier peligro, de verdad es tan importante qué tengan un cuchillo redondo, qué lo usen, es que son inferiores, no saben usarlo porque son pequeños y lo digo yo y punto. Al rato, viene y les dice que se lo tienen que comer absolutamente todo porque si no les va a llevar a un cuarto oscuro que tienen en el restaurante para los niños que se portan mal, no comen y no obedecen  a sus padres. ¿ de verdad? ¿es esto necesario? el hombre quería hacerse el gracioso, pero solo estaba minusvalorando a los niños, tratándoles como al peor prisionero de guerra, amenazándoles, la cara de mis hijos era un poema, yo le dije a los niños que no era verdad, que no había ningún cuarto y que aunque así fuera, papá y yo no íbamos a permitir que los llevaran a ningún sitio, que ellos eran buenos, y que comieran como siempre, lo que a ellos les apeteciera, ni más ni menos. Cada vez que venía el camarero lo miraban con miedo y bajaban la cabeza.

Eso no es respeto, eso es miedo, es coacción, es que me vas a hacer caso, por que sí,  porque yo, adulto, lo he decidido así, para fastidiarte a ti, que eres pequeño, eres inferior e insignificante a mi lado, y si me contestas te voy a dar un bofetón, para que me respetes, a mi de pequeño me pegaron y he salido muy bien (quizás deberías mirarte eso, porque tan normal no habrás salido cuando consideras que el castigo físico a un niño está bien, lo tienes normalizado como un correctivo educativo necesario y encima lo justificas).

Los niños no son menos por ser pequeños y si les tratamos como al resto de personas adultas, con respeto y sin exigirles tanto, a lo mejor ellos no se portarían de determinadas formas. Cuando un adulto se cae por la calle, corremos a socorrerle y ver que está bien, le preguntamos, le ayudamos, si se cae un niño, lo primero que hace todo el mundo es ir a decirle NO LLORES, NO LLORES, NO HA PASADO NADA, YA ESTÁ!! ,¿ porqué? si ha pasado, se ha caído, eso de que los niños son de goma y no se hacen daño no es verdad. A ellos les está doliendo, porque no van a llorar, y porque les mentimos y les decimos que no ha pasado nada. No hay que mentirles porque sean niños, porque luego no confiaran en ti, no te respetarán, te tendrán miedo, y del miedo pasarán al odio y del odio a la máxima indiferencia, y sé de lo que hablo, por que yo lo he vivido en mis propias carnes.