La Cueva, este título puede evocar muchas cosas, entre ellas el Mito de la Caverna de Platón, recuerdo que me encantó este tema en Filosofía y el otro día lo reviví viendo Merlí, quien por cierto, utiliza unos métodos que aunque pueden ser cuestionables en muchas circunstancias, aportan tanto que he llegado a enamorarme del personaje. Los profesores de filosofía son muy particulares, y debo decir que uno de mis profesores favoritos y que más me ha hecho mover el culo ha sido precisamente un profe de filosofía, Antonio Giménez para más datos.

Por otro lado, tenemos las cuevas de la prehistoria, mi hijo mayor el curso pasado estuvo dando la prehistoria en clase y aunque la profe era un poco sosaina y no hizo lo que han montado otros años en el colegio, lo montamos nosotros en una casa rural con amigos del colegio.

Además la cueva es una cavidad natural del terrreno causada por algún tipo de erosión de corrientes de agua, hielo o lava, o menos común, una combinación de varios de estos factores.

Pero ahora está de moda decir “necesito cueva” y qué es esa cueva? y para qué sirve? y qué pasa si entro en ella? saldré? volveré a entrar?

Bueno yo no voy a explayarme aquí en explicar que es necesitar cueva, te puedes hacer una idea, buscar un lugar donde ocultarte, refugiarte, no como en la prehistoria, porque allí era un hogar, pero sí en el sentido de refugio, de un recogimiento, para estar seguros.

Parece que esta sociedad te exige estar al 1000% continuamente y es completamente agotador, y estos períodos de cueva son estrictamente necesarios para todos. Vamos a aprovecharlos en lugar de maldecirlos, vamos a sacar el máximo partido. No somos peores personas por necesitar buscar ese refugio, esa protección,  tal y como decía su definición, es algo NATURAL, algo innato, no va a pasar nada porque un día no te apetezca hacer nada, ni jugar con tu hijo, ni ver la televisión con tu pareja, tenemos que perdonarnos, tenemos que aceptar estos momentos e intentar sacar el máximo partido de ellos.

Y no solo tenemos que aprender a aceptar y respetar nosotras mismas estos momentos si no que tenemos que ir más allá y enseñar a nuestros hijos a que respeten esos momentos, tu lugar, tu tiempo, y así cuando salgas de la cueva resurgirás cual Ave Fénix para reaparecer con más fuerza.

Desde la Tribu Sí, Puedes https://bit.ly/2CDtNcU   estamos trabajando el autoconocimiento y os aseguro que estos temas de conocimiento personal nos ayudan en el ámbito del crecimiento personal, y es tan importane conocernos a nosotras mismas y querernos para poder querer y cuidar bien a los demás…


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ABOUT ME Me llamo Rebeca tengo 35 años y soy mami por partida doble, pero como se dice por ahí, NO HAY DOS SIN TRES y en estos momentos estamos emprendiendo la búsqueda de nuestro tercer cachorro. Mis pequeños tienen casi 4 y 2 años. Estudié Derecho en la Universidad de Alicante, estuve en Lovaina (Bélgica) con una Beca Erasmus y también en Bologna (Italia) con otra Beca. Posteriormente, me vine a Madrid a cursar un Máster de Derecho de Familia , y tras trabajar un año en el propio despacho que realizaba el Máster y posteriormente con otro profesor del mismo, decidí opositar y dejar la abogacía, veía incompatible las horas de trabajo con el hecho de tener niños. Y tras prometerme con el que hoy es mi marido y sopesar los pros y contras, y varios inconvenientes con la oposición como fueron un embarazo con múltiples vómitos e ingresos, y una congelación de las mismas, hicieron que me convirtiera en mamá a tiempo completo. Y aunque la gente piense que tengo tiempo para muchas cosas, no es cierto, no me sobra el tiempo, es más, en ocasiones pediría más horas al día, como la mayoría de las madres y las mujeres en general, pero creo que escribir este blog es una vía de escape, y de compartir mis experiencias y las de mi familia.

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